Consejos para una iluminación de casa moderna

Consejos para una iluminación de casa moderna

Seguro que cuando piensas en luminosidad, lo haces en términos de ahorro de energía. Y este aspecto es clave sin duda. Pero, una casa con luz es sinónimo de bienestar para las personas que la habitan. Por tanto, al optimizar la iluminación natural de tu vivienda estás apostando por la salud, sin olvidarte de ese asunto importante de la eficiencia energética. Sigue estos consejos y verás incrementada la entrada de sol en tu hogar.

Eliminar obstáculos, el primer paso para tener una casa con luz

Las casas actuales son, cada vez más, espacios abiertos con la mínima presencia de tabiques, a diferencia de lo que predominaba en la edificación del siglo pasado. Nadie se imagina ahora esos alargados pasillos que distribuían habitaciones a ambos lados en las casas antiguas. O esas cocinas, ubicadas en un extremo de la casa, alejadas de salones y comedores que, a su vez, eran estancias cerradas con puertas.

Ahora, cualquier proyecto de reforma de una vivienda comienza tirando tabiques. Es esencial si quieres conseguir una casa con luz. Cocinas, comedores y salones se convierten en un único espacio, sin muros o zonas de paso que los dividan. Desde luego, aumenta la luminosidad y, además, aprovechas al máximo cada metro cuadrado de tu casa.

Paredes que dejan pasar la luz

Este planteamiento de casas abiertas, sin embargo, también tiene sus contras. Porque ¿qué pasa si necesitas disfrutar de intimidad en algún momento? ¿O no quieres arriesgarte a que el salón se te llene de olores cuando cocinas? En estos casos, puedes seguir apostando con una casa con luz gracias a las denominadas paredes de cristal.

Se trata de sustituir los ladrillos y pladur por cristal. Esta solución es, además, muy versátil. Porque puedes ser una pared fija completa de cristal liso o delimitada por marcos y divisiones. También existe la opción de mantener medio tabique convencional y poner de cristal la mitad superior. O hacer unas puertas correderas o plegables de cristal. Con cualquiera de estas posibilidades conseguirás una casa con luz sin renunciar a la intimidad.

El tamaño y cantidad de ventanas

Generalmente, las ventanas de una casa son de tamaño estándar. Si quieres una casa con luz plantéate invertir en cambiarlas por unas de mayores dimensiones. Incluso, en según que circunstancias, puedes sustituirlas por puertas. Y, por supuesto, con marcos blancos no oscuros.

En esta misma línea, conviene no olvidarse de la luz que puede entrar por el techo. Esta opción solo está disponible para viviendas unifamiliares, pareados y adosados, ya que en un edificio comunitario el tejado no suele pertenecer a los propietarios de los pisos superiores, sino que es parte de los espacios comunes.

Las claraboyas o las ventanas de techo son una increíble fuente de luz natural. Pero, en los techos donde no es posible colocar ventanas, estudia la idea de instalar túneles solares. Son aún unos grandes desconocidos y, sin embargo, proporcionan una verdadera transformación en la iluminación natural de las casas, ya que se fabrican con material reflectante que intensifica la iluminación interior. No son muy costosos y sirven para espacios pequeños como baños o pasillos.

Las cortinas alicantinas ayudan a disfrutar una casa con luz

Están claras las ventajas de una casa con luz. Pero, ¡cuidado!, Hay ocasiones en las que la intensidad y cantidad de sol que entra en una estancia llega a ser incómoda y molesta. Y no nos referimos solo a la hora de irse a dormir. Piensa en los reflejos en la pantalla de la televisión cuando estás viendo una película en la sobremesa. O cuando estás trabajando con tu ordenador.

Por supuesto, esta dificultad puedes solventarla colgando cortinas o estores enrollables. Sin embargo, hay una fórmula mejor si tu prioridad es regular con precisión la entrada de luz solar. Hablamos de las cortinas alicantinas que, gracias a sus lamas, te permiten tenerlas extendidas, sin obstaculizar completamente la luz.

No reserves las persianas alicantinas para las ventanas y puertas exteriores. Son tan fáciles de instalar que puedes acoplarlas a esas paredes de cristal interiores, de forma que consigues un aislamiento perfecto de una estancia cuando lo necesites.

La elección de colores acertados

Aunque el consejo más extendido es que una casa con luz debe decorarse con un predominio incontestable del color blanco, esta idea merece matices. No a todo el mundo le seduce tener un hogar blanco impoluto. Si es tu caso, tienes varias opciones. En primer lugar, jugar con colores intensos en determinadas piezas u objetos para contrastar.

Y, además, usar otros tonos que tienen el mismo efecto de ampliar la luminosidad. En este grupo se encuentran los cremas y el beige. Pero, también, el amarillo y ciertas las gamas más claras de verdes, azules y grises. Sin olvidarnos de los tonos arena y anaranjados.

La altura y ubicación correcta de los muebles

Finalmente, el último consejo para conseguir una casa con luz enlaza con el primero de esta lista, cuando te explicábamos que era importante eliminar obstáculos. Mal negocio harás si quitas paredes y colocas muebles altos en las cercanías de las ventanas, que tapen en parte la entrada de luz.

Opta siempre por aparadores bajos, bancos y estanterías de media altura para colocarlos en la parte inferior de la ventana. No ubiques ahí los sofás y, si no tienes más remedio que hacerlo, elige un modelo con el respaldo bajo o una chaise longue.

En general, el estilo minimalista favorece la sensación de luminosidad en una casa. La máxima de “menos es más juega” a favor de una casa con luz. Así que, piensa bien qué muebles necesitas y evita poner piezas de más. Los armarios empotrados y que se camuflan con las paredes son otra de las posibilidades con la que cuentas.

Ya has comprobado que hay varios trucos para conseguir una casa con luz. Entre ellos, no te olvides de las persianas alicantinas y todo lo que pueden ayudarte en este objetivo. En nuestra web encontrarás los colores y tamaños que mejor encajen con cada rincón de tu vivienda.

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